Del albañil las andanzas
a la vida se asemejan,
y su esfuerzo es comparable
a los afanes del hombre
sobre la faz de la tierra.

El porvenir encubre
dolores y alegrías.
paso a paso, marchamos
hacia delante siempre
sin que el temor nos rinda.

Aquí, en silencio perenne
téjense bellas coronas
que habrán de ceñir las sienes
de quien por el bien labora.
¡Animo, pues, y a la obra!.

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